"La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero. Ningún hombre ha llegado a ser él mismo por completo; sin embargo, cada cual aspira a llegar, los unos a ciegas, los otros con más luz, cada cual como puede. Unos no llegan nunca a ser hombres; se quedan en rana, lagartija u hormiga. Otros son mitad hombre y mitad pez. Pero todos son una proyección de la naturaleza hacia el hombre. Todos tenemos en común nuestros orígenes, nuestras madres; todos procedemos del mismo abismo; pero cada uno tiende a su propia meta, como un intento y una proyección desde las profundidades. Podemos entendernos los unos a los otros; pero interpretar es algo que sólo puede hacer cada uno consigo mismo."
Hermann Hesse, Demian, Alianza, Madrid, 1968, pp. 10-11.
"No hay otra manera de alcanzar la eternidad que ahondando en el INSTANTE, ni otra forma de llegar a la universalidad que a través de la propia circunstancia: el hoy y aquí." Ernesto Sabato
miércoles, 16 de diciembre de 2009
De Edgar Allan Poe:
SOLO
(1830)
Desde la infancia no he sido
como eran los demás,
no he visto como los otros,
no saqué mis pasiones
de una fuente común.
No saqué de esa fuente mi dolor,
no desperté mi corazón a la dicha
en el mismo tono de ellos
y todo lo que amé, lo amé yo solo.
Ya entonces, en mi infancia,
en la aurora de una vida
sumamente tormentosa,
de cada abismo del bien y del mal
surgió el misterio que todavía me abruma:
(…)
Edgar Allan Poe
(1830)
Desde la infancia no he sido
como eran los demás,
no he visto como los otros,
no saqué mis pasiones
de una fuente común.
No saqué de esa fuente mi dolor,
no desperté mi corazón a la dicha
en el mismo tono de ellos
y todo lo que amé, lo amé yo solo.
Ya entonces, en mi infancia,
en la aurora de una vida
sumamente tormentosa,
de cada abismo del bien y del mal
surgió el misterio que todavía me abruma:
(…)
Edgar Allan Poe
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jueves, 10 de diciembre de 2009
Exhausto
EXHAUSTO
Exhausto en estas horas.
Mirando el tiempo hundirse en mis manos.
Rimbaud miró a la belleza,
ella quiso ser amarga,
él decidió injuriarla.
Yo invoqué a la esperanza,
soplo de un tiempo venidero,
luz en la turbia infancia.
Rimbaud no quiso besar a la belleza.
Yo renací en la esperanza.
Ahora me hundo en el tiempo
y presiento la muerte,
de vez en cuando.
JULIÁN GONZÁLEZ
Exhausto en estas horas.
Mirando el tiempo hundirse en mis manos.
Rimbaud miró a la belleza,
ella quiso ser amarga,
él decidió injuriarla.
Yo invoqué a la esperanza,
soplo de un tiempo venidero,
luz en la turbia infancia.
Rimbaud no quiso besar a la belleza.
Yo renací en la esperanza.
Ahora me hundo en el tiempo
y presiento la muerte,
de vez en cuando.
JULIÁN GONZÁLEZ
domingo, 6 de diciembre de 2009
Vivo
VIVO
Vivo despertando en la tibieza de tu piel de muchacha,
habitado por la caricia de tu perfume delgado,
hay tantos besos olvidados al borde de la cama,
tantos recuerdos incinerados en la boca de una llama.
Vivo escribiendo trazos que robé con la mirada:
que si la noche no alcanza para verter tanta desgracia,
que si en mi lecho pectoral quedó tu existencia ovillada,
que si junté dolor, cenizas y verbos en mi húmeda estancia.
Vivo husmeando célebres plumas, mentes áureas,
yéndome por la vida, cesto en mano recogiendo palabras,
y toco con mi deseo el andar de tu blanca cintura,
arremolinado en las mañanas, mi voz es sol y tortura.
Vivo para desvivirme en el huerto de los significados,
para mofarme del tiempo con cada verbo enamorado.
Hay tantas historias aullando en mis manos,
tantas bocas, heridas y silencios cabalgados.
JULIÁN GONZÁLEZ
Vivo despertando en la tibieza de tu piel de muchacha,
habitado por la caricia de tu perfume delgado,
hay tantos besos olvidados al borde de la cama,
tantos recuerdos incinerados en la boca de una llama.
Vivo escribiendo trazos que robé con la mirada:
que si la noche no alcanza para verter tanta desgracia,
que si en mi lecho pectoral quedó tu existencia ovillada,
que si junté dolor, cenizas y verbos en mi húmeda estancia.
Vivo husmeando célebres plumas, mentes áureas,
yéndome por la vida, cesto en mano recogiendo palabras,
y toco con mi deseo el andar de tu blanca cintura,
arremolinado en las mañanas, mi voz es sol y tortura.
Vivo para desvivirme en el huerto de los significados,
para mofarme del tiempo con cada verbo enamorado.
Hay tantas historias aullando en mis manos,
tantas bocas, heridas y silencios cabalgados.
JULIÁN GONZÁLEZ
viernes, 13 de noviembre de 2009
Fragmentos de Paulo Freire:
“La educación problematizadora no es una fijación reaccionaria, es futuro revolucionario. De ahí que sea profética y, como tal, esperanzada. De ahí que corresponda a la condición de los hombres como seres históricos y a su historicidad. De ahí que se identifique con ellos como seres más allá de sí mismos, como “proyectos”; como seres que caminan hacia adelante, que miran al frente; como seres a quienes la inmovilidad amenaza de muerte; para quienes el mirar hacia atrás no debe ser una forma nostálgica de querer volver sino una mejor manera de conocer lo que está siendo, para construir mejor el futuro. De ahí que se identifique con el movimiento permanente en que se encuentran inscritos los hombres, como seres que se saben inconclusos; movimiento que es histórico y que tiene su punto de partida, su sujeto y su objetivo.”
P. Freire, Pedagogía del oprimido, Siglo XXI, México, 2005, p.98.
P. Freire, Pedagogía del oprimido, Siglo XXI, México, 2005, p.98.
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Razón crítica
Habla el maestro del "eterno retorno":
"Me parece cada vez más cierto que el filósofo, al ser necesariamente el hombre de mañana o de pasado mañana, siempre se ha encontrado en contradicción con el presente; siempre ha tenido por enemigo el ideal de su época. Todos esos extraordinarios pioneros de la humanidad que se llaman filósofos, y que ellos mismos se han creído rara vez los amigos de la sabiduría, sino más bien como locos insoportables y enigmas peligrosos, se asignaron siempre una tarea dura, involuntaria, ineluctable, pero no acabaron por descubrir la grandeza de su tarea, la de ser la mala conciencia de su época."
F. Nietzsche, Más allá del bien y del mal, EDAF, Madrid, 2008, p.206.
F. Nietzsche, Más allá del bien y del mal, EDAF, Madrid, 2008, p.206.
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sábado, 7 de noviembre de 2009
Habla el "Lobo Estepario":
"Desilusionado, seguí mi camino, no sabía adónde, para mí no había objetivos, ni aspiraciones, ni deberes. La vida sabía horriblemente amarga; yo sentía cómo el asco creciente desde hace tiempo alcanzaba su máxima altura, cómo la vida me repelía y me arrojaba fuera. Furioso, corrí a través de la ciudad gris, todo me parecía oler a tierra húmeda y a enterramiento. No; junto a mi fosa no había de estar ninguno de estos cuervos, con su traje talar y su sermoneo sentimental y de hermano en Cristo. Ah, dondequiera que mirara, dondequiera que enviase mis pensamientos, en parte alguna me aguardaba una alegría ni un atractivo, en parte alguna atisbaba una seducción, todo hedía a corrupción manida, a putrefacta medioconformidad, todo era viejo, marchito, pardo, macilento, agotado. Santo Dios, ¿cómo era posible? ¿Cómo había podido yo llegar a tal extremo, yo, el joven lleno de entusiasmo, el poeta, el amigo de las musas, el infatigable viajero, el ardoroso idealista? ¿Cómo había venido esto tan lenta y solapadamente sobre mí, esta paralización, este odio contra la propia persona y contra los demás, esta cerrazón de todos los sentimientos, este maligno y profundo fastidio, este infierno miserable de la falta de corazón y de la desesperanza?"
H. Hesse, El Lobo Estepario, Porrúa, México, 2007, p. 57.
H. Hesse, El Lobo Estepario, Porrúa, México, 2007, p. 57.
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